Detección oportuna del cáncer ginecológico.

La detección precoz de cáncer, conocido en el ámbito médico por el término inglés screening, corresponde a la búsqueda de cáncer en personas que no presentan síntomas. El diagnóstico precoz de un tumor puede incluir distintos métodos, como examen físico, exámenes de laboratorio, imágenes y análisis genéticos.
Los métodos de diagnóstico precoz corresponden a programas de control periódico, supervisados por un médico u otro profesional de la salud. No tiene utilidad realizar un examen aislado o de forma no controlada.

¿Por qué hacerlo?
En general, la detección temprana de cáncer permite tratar el tumor en etapas iniciales de la enfermedad, aumentando las posibilidades de lograr un tratamiento curativo. Al mismo tiempo, muchos tumores no dan síntomas hasta etapas en las cuales ya no existen alternativas terapéuticas curativas. De esta forma, lo ideal sería poder detectar todos los cánceres en etapas tempranas. Sin embargo, sólo se disponen de métodos efectivos para la detección precoz para algunos cánceres. El objetivo de los métodos de diagnóstico precoz de cáncer es detectar a la mayor cantidad de personas con un posible tumor, para en este grupo realizar estudios complementarios para confirmar o descartar un cáncer. Un método de detección precoz positivo no significa un cáncer, sólo un mayor riesgo de padecerlo y se deben realizar más estudios confirmatorios.

Riesgos de la detección precoz del cáncer
A pesar de la utilidad de la detección precoz, ésta puede tener algunos riesgos, así como los métodos utilizados. Por ejemplo, los falsos negativos en la detección precoz, que corresponden a casos en que la detección precoz da un resultado negativo para cáncer, aunque la persona es portadora de la enfermedad, retrasándose el diagnóstico. Por el contrario, en ocasiones el método de detección puede dar un resultado positivo sin que el individuo estudiado presente un cáncer: ésto es conocido como falso positivo, y genera gran ansiedad en los pacientes, así como la necesidad de ser sometido a múltiples estudios para confirmar la presencia de un tumor.

Otro problema de los métodos de diagnóstico precoz es que, a pesar de tratar la enfermedad en una etapa temprana, puede que no se logre un beneficio en la cura de la enfermedad ni en prolongar la vida del paciente. Además, los tratamientos tienen efectos secundarios que pueden afectar la calidad de vida, sin ser beneficiosos.

¿Quiénes deben realizarse estos estudios?
La detección precoz debe hacerse en tumores de alta incidencia en la población (tumores más frecuentes), así como en poblaciones de riesgo seleccionadas. Por ejemplo, pacientes fumadores tienen mayor riesgo de cáncer pulmonar, o familias con 2 o más parientes de primer grado (padres, hermanos) con un mismo tipo de tumor.